Como una medida de protección más, en aguas de Tabarca se instaló en 1989 un arrecife artificial de atracción-concentración, rodeado por varios módulos disuasorios contra el arrastre ilegal. Está formado por bloques de hormigón armado dispuestos en forma de cuatro pirámides, separadas entre ellas a una distancia de veinte metros y a veintidós metros de profundidad. Desde su instalación, la comunidad de peces característicos de fondos rocosos, como el falso abadejo, los sagros y las corvas han colonizado las estructuras que se encuentran cubiertas de algas y por una rica comunidad de invertebrados.

Arrecife Artificial (Foto Felio Lozano Biólogo Marino de Tabarca)







