Una treintena de vecinos viven durando todo el año en la isla de Tabarca, la más grande del archipiélago y la única habitada que en verano incrementa considerablemente los visitantes. En el siglo XVIII llegaron a sus costas un grupo de 300 personas de origen genovés. Provenían de una isla llamada *Tabarka, situada ante Túnez, donde fueron esclavizadas por los árabes y liberadas después de haber pagado un rescate por orden del rey Carles III. El 1769 llegaron a Nueva Tabarca, donde se estaba edificando una fortaleza destinada a proteger la costa alicantina de las incursiones de los piratas *barbarescos. En la primera mitad del siglo XX Tabarca creció gracias a la pesca, fundamentalmente del atún rojo. Ahora las antiguas fortificaciones del pueblo, visitado por 6.000 personas al año, están protegidas como Conjunto *Historicoartístic y forman parte del paisaje cultural de la isla.



